"... y si lloras, al rincón de pensar"
En la Antigua Grecia, cuando los niños se portaban bien se les premiaba con el rincón de pensar. Y fue ahí donde Sócrates, Platón, Aristóteles, Protágoras y tantos otros encontraron su vocación. Pero hoy en día si te portas mal te castigan a pensar y, de este modo, cuando estos niños crezcan asociarán pensar a castigo, así que irán por la vida sin pensar nada y el mundo retrocederá un poco más.
Por un mundo sin rincones de pensar como castigo.

