asesino en la carretera
Estelirizando a la estilista.
Hijo2: Mamá, esta chica corre, como yo.
Mamá: Ah, que bien. (a la chica que corre): Así estás de esterilizada.
(Chica que corre, sonrisa incómoda)
Hijo3: ¡Estilizada! ¡No esterilizada!
Todos ríen.
Luego la Mamá confesaría a Hijo3 que iba a decir "delgadita" pero se quiso hacer la intelectual y la fastidió. Consejo de Hijo3: no os hagáis los intelectuales si no lo sois, no vale la pena.
¿Y el Hijo1? En Etiopía, de viaje.
Do you like Queen?
Unos quinceañeros en el tren. Dos chicas y dos chicos. Uno de los chicos, el gafitas, comparte auricular con una chica rubita que promete ser una futura rompecorazones. Le va poniendo canciones de ayer, de hoy y de siempre y le va preguntando su opinión. Mecano, Led Zeppelin, Abba, U2... todo a una velocidad endiablada que dudo yo que escucharan más de quince segundos por tema. Y entonces le pregunta...
- Te gusta Queen? (en realidad lo dijo en inglés, para hacerse más aún el vacileta)
Y ella responde...
- Sí, pero siempre está durmiendo.
Unos segundos de incomprensión por parte del gafitas, y entonces se da cuenta y dice "¡No! ¡Queen!". Los otros dos acompañantes se ríen ante la respuesta y sospecho yo que ella hablaba de un tal Quim (pero eso ya es teoría mía) que era guapete y dormilón. Lo que está claro es que el gafitas, que siguió perseverante, nunca hay que rendirse, con sus canciones a toda velocidad, creo que, aunque no lo pareció, un poco sí que se le rompió el corazón y que ya nada será lo mismo a partir de ahora cuando escuche Queen y le recuerde que a la rubita le gusta más el dormilón.
- Te gusta Queen? (en realidad lo dijo en inglés, para hacerse más aún el vacileta)
Y ella responde...
- Sí, pero siempre está durmiendo.
Unos segundos de incomprensión por parte del gafitas, y entonces se da cuenta y dice "¡No! ¡Queen!". Los otros dos acompañantes se ríen ante la respuesta y sospecho yo que ella hablaba de un tal Quim (pero eso ya es teoría mía) que era guapete y dormilón. Lo que está claro es que el gafitas, que siguió perseverante, nunca hay que rendirse, con sus canciones a toda velocidad, creo que, aunque no lo pareció, un poco sí que se le rompió el corazón y que ya nada será lo mismo a partir de ahora cuando escuche Queen y le recuerde que a la rubita le gusta más el dormilón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


